El arrendamiento puede constituir un negocio interesante para las personas que poseen bienes inmuebles (casas, departamentos, locales), y que desean arrendárselo a un tercero para conseguir un ingreso mensual fijo.
Sin embargo, al igual que cualquier negocio, el arrendamiento tiene sus riesgos, que pueden ser evitados o disminuidos si lo manejas por un abogado en Ecuador que conozca las necesidades del arrendador y las potenciales debilidades del negocio de arrendar.
Una de las situaciones más difíciles en un negocio de arrendamiento es encontrar un buen inquilino. Por lo general escuchamos historias que suenan a: “dejó la casa en pésimo estado”, “lleva tres meses de atraso”, “siempre paga tarde”, “ya no quiere salir del inmueble”, y muchas más.
¿Y en ese momento qué hacemos? Vamos a ver el contrato y vemos que no nos favorece… ¿Demandar? Puede tomar años… ¿Entonces? La respuesta común es tomar acción por mano propia, y cortar servicios básicos, cambiar chapas, etc. Sin embargo, estas decisiones no solo son ilegales, sino que además generan hechos que ese mal inquilino puede usar a su favor para perjudicarte.
Y sí, es cierto, la situación depende mucho de la persona que entra a nuestro inmueble, pero, hay una forma en que se puede prevenir (o al menos reducir su riesgo) que no es tomada en consideración y por ende resulta en la necesidad de contratar un abogado en Ecuador para resolver estos inconvenientes.
La solución es sencilla: en lugar de tomar decisiones basadas en una actitud o pensamiento correctivo, es necesario tomar un enfoque preventivo. ¿Qué quiere decir esto? Desde el primer momento en el que surge un potencial negocio de arrendamiento, es primordial contar con el acompañamiento de un abogado en Ecuador.
Este profesional no solo te va a ayudar a asegurarse de que la negociación que has planteado sea estipulada de manera clara y concreta en el contrato, sino que además te ayudará a conocer y prever situaciones que te pueden afectar en un futuro: ¿Devolución del inmueble en mal estado? Una cláusula de garantía clara. ¿Demoras en un proceso judicial? Cláusula de notificaciones electrónicas y/o medios alternativos de conflictos. ¿Gastos en el aire? Una cláusula clara detallando cada uno de los gastos. Y mucho más…
A pesar de que son condiciones que parecen obvias, es demasiado común que sean omitidas, sea por olvido, desconocimiento o porque “lo conversaron y ya no lo vieron necesario poner en el contrato”.
Tener el acompañamiento de un abogado de inquilinato en Guayaquil no solo reducirá la posibilidad de tener conflictos con tu negocio de arrendamiento, sino que además será la opción más inteligente para tu tranquilidad, seguridad y bolsillo.
Si actualmente tienes un problema con tu inquilino o arrendador, en CEGA LEGAL podemos ayudarte a plantear una estrategia legal que te ayude a salir de ese mal negocio, y si estás pensando en empezar el negocio de arrendamiento, te ayudamos a dar ese enfoque preventivo y proteger tu negocio y tu paz.